Antiguas Capillas Argentinas
Con una grata felicidad en nuestros corazones, queremos informarles que, pese a que aún las condiciones económicas no son las mejores, que muchos de nosotros estamos campeando el temporal, hay colegas que no se olvidan de nuestras propuestas y se hacen eco de ellas; para, mediante su esfuerzo y reponsabilidad, llevar adelante una nueva propuesta que de seguros, habrá de poner cntentos a muchos colegas que esperan la reanudación de éstos desafíos. Y, obviamente, poder concretar nuevos e interesantes contactos que les acerque a el tan distinguido Certificado A.C.A que otorga nuestro grupo.
Hace pocos días, hemos tenido la confirmación de tal actividad de manos de un gran amigo de la zona J, nuestro querido Profesor Dr. Juan Alberto Bulacio LU5JB. Él, junto a un nutrido grupo de alumnos de la Escuela de Educación Técnica Presbítero José María Colombo LU1JMC, ubicada en la ciudad de Gualeguaychú, Provincia de Entre Ríos. Han de hacer el esfuerzo y gozarán de la hermosa experiencia de llevar al eter la Capilla de Santa Clara (cuyo nombre oficial es el de Nustra Señora del Rosario), una preciosa, singular y muy modesta obra arquitectónica, que está localizada en el paraje de Escriña, dentro de la Colonia Santa Clara, Pcia. de Entre Ríos. Teniendo como detalle especial que, dicha capilla tiene el mérito de ser la primera que se construyera en las inmedicaciones de Gualeguaychú y que pese a su antiguedad y posicionamiento social; no vio desarrollarse el pueblo junto a ella.
Para El Grupo Eco Radio, esta propuesta de activación es motivo, como dijimos, de felicidad y da lugar a un reconocimiento especial de nuestra parte, toda vez que; atentos a los momentos que se viven en el país, resulta más que meritorio e importante tal compromiso. Charlamos un largo rato con el Profesor Bulacio y nos explicó que desde hace mucho tiempo tenía rondando en mente esta idea, pero que no se daba la oportunidad por un lado, ni conseguía provocar el interés de su alumnado para afrontar el compromiso. Sin embargo, el trabajo dio sus frutos y hoy, todos ellos están trabajando a destajo preparando elementos, aprestando equipos y ajustando antenas para que ese dia, el 15 de noviembre; todos podamos escucharlos y contactar con ellos.
Les deseamos públicamente a todos los alumnos y en especial al colega y hermano Juan LU5JB, muy buenos contactos, y excelentes experiencias en esto de llevar la radio a lugares donde aún, no había llegado.
A continuación un poco de historia y algunas fotos para colorear ésta gran noticia.
Colonia Santa Clara, el pueblo que no fue y la capilla más antigua de Gualeguaychú
Hacia 1880 cuando las vías del ferrocarril iban extendiéndose por el territorio provincial, Felipe Escriña planificó un poblado por donde se suponía que pasaría el tren y se construiría su correspondiente estación. El poblado era la Colonia Santa Clara, que llegó a contar con su plaza, una oficina de Registro Civil y una capilla que también oficiaba de edificio escolar.
La capilla, que si bien lleva el nombre de Nuestra señora del Rosario, es conocida como la capilla de Santa Clara. Fue erigida en las tierras de María Bunge, esposa de Felipe Escriña, y aunque no se ha encontrado registro de la fecha exacta de su construcción, todo indica que fue alrededor de 1880, por lo cual se sostiene que se trata la más antigua del departamento Gualeguaychú y consecuentemente una de las más antiguas de la provincia.
Fruto de las investigaciones que fueron tenidas en cuenta por el diputado provincial Nicolás Mattiauda para la elaboración de un proyecto de ley que la declare Monumento Histórico, Arquitectónico y Cultural de la Provincia, surge que en 1888 ya funcionaba en las dependencias de la capilla la escuela estatal Domingo Faustino Sarmiento. Hasta allí se acercaban los habitantes de la zona que profesaban la fe católica, para participar de las misas, procesiones, casamientos, bautismos y primeras comuniones.
La colonia contaba no solo con una capilla, sino también con un espacio verde que se destinaría a una plaza, manzanas delimitadas, una calle ancha y una oficina de Registro Civil. Todo estaba listo para el paso del tren y la construcción de una estación, pero los ingleses resolvieron tender las vías por la divisoria de aguas, donde el terreno es más elevado.
A pesar de que el ferrocarril tomó otro trazado y que por ello muchas familias de la colonia fueron mudándose a Escriña, Gilbert o Urdinarrain, hasta los años ’70 la capilla de Santa Clara siguió siendo un centro de actividades, no sólo religiosas, sino también culturales, ya que no solo había vecinos católicos sino también protestantes y judíos. Pero a partir de entonces y a medida que pasaban los años, la colonia Santa Clara fue quedándose en el tiempo, sin calles de ripio, sin luz eléctrica y con pocas oportunidades de estudio y trabajo para los jóvenes.
Llegaron a ser tan pocos los vecinos y tan esporádicas las actividades en la capilla, que el sacerdote que la tenía a cargo decidió desmantelarla para que nadie pudiera entrar y llevarse lo que había dentro.
Durante 25 años, la capilla Nuestra Señora del Rosario, de la colonia Santa Clara, estuvo abandonada. Bajo sus deteriorados pero resistentes techos se guarecían vacas, búhos y zorrinos.
El sueño de restaurar la capilla
“Acá pasé mi infancia, viví hasta casi los 20 años, en esta capilla tome la Primera Comunión y recibí la vocación al Sacerdocio”, contó el sacerdote Oscar Bourlot, quien motorizó la restauración de la capilla.
Cuando se decidió desmantelar la capilla, Bourlot estaba viviendo en Tucumán. Al regresar, en 2008, alguien le sugirió restaurarla y fue así que comenzó a buscar gente que pudiera colaborar y a tratar de encontrar dónde habían ido a parar los bancos, los muebles y las imágenes religiosas que pertenecían a la capilla: “Sacamos los árboles que corrían peligro de caerse y plantamos otros; y de a poquito empezamos con la limpieza de pisos, la pintura y la recuperación de la carpintería”, recordó el sacerdote, y agregó que “los pisos estaban todos levantados por los hormigueros, había zorrinos y los búhos habían dejado un tanto de caca blanca que estaba toda pegada en el suelo, por eso fue un gran trabajo empezar por los pisos. Luego continuamos con la pintura del techo, las cabriadas y todo lo de carpintería”.
En ese punto, el padre Bourlot contó que “el trabajo artesanal de madera que hay se le atribuye a la familia Michelli que trajo de su estancia una imagen del Sagrado Corazón con una hornacina, resulta que el ebanista brasilero que nos restauró todo al color original, me confirmó que esa imagen del Sagrado Corazón era del mismo estilo que el resto de la carpintería”.
Actualmente, se encuentran construyendo las veredas alrededor de la capilla y siguen buscando objetos que le pertenecían.
Su acceso cuenta con un camino consolidado, en buen estado, y con carteles desde la ruta provincial Nº 20 hasta el lugar. Descubrirla en medio del monte entrerriano es como encontrar un tesoro.
(Información tomada de la página INFONER correspondiente a la Municipalidad de Concepción del Uruguay, ER)


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